El tercer sector y la distopía de "lo social".

“Tercer sector”…, aun después de llevar muchos años trabajando en él, el palabro me sigue sonando a peli de “serie B”: el tercer sector que hay que aislar para que la epidemia no se extienda o para contener la invasión de zombis. Sellar el tercer sector del reactor nuclear con la esperanza de que el calor no funda el hormigón armado y nos contamine a todas. O ese tercer sector del barrio marginado, de París, de Baltimore, de Río de Janeiro, o de cualquier otra macro-ciudad más o menos cinematográfica, aislado, en el que la policía no entra para que la gente se mate (o sobreviva) solita en la dejadez institucional. Los distritos, los sectores, las fronteras… Nos encanta hacer una parte reconocible de un todo para limitarla o señalarla, pero cuando se trata de algo (por ejemplo, el cuerpo social) que es ontológica y epistemológicamente indivisible, el hecho de intentar dividirlo y forzar que se piense por partes, dividido, lo violenta y lo daña. La fragmentación interesada convi

Comienzo...


No sé si, esto que hoy comienza, tendrá recorrido. No sé si, esto de ensanchar el momento profundizando en la incomunicación que supone hablar al todo y a la nada, ayudará a encontrar sentido y sentimiento. Lo bueno es que empiezo sin pretensiones y también con ganas de compartir ideas y situaciones que devuelven realidad en la medida que son colectivizadas... Me pruebo, a ver.

Gracias por leer y compartir.

Paco Herrero Azorín. Febrero de 2020.

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