Ceuta, la ciudad de los niños perdidos.

  14 Kilometros en los que ahogan personas y derechos. Sirva este texto para marcar huella, para ser testigo efímero de un nuevo episodio en la vulneración de los derechos de la infancia por las políticas racistas y colonialistas del Gobierno Español. Habrá más, y seguiremos enfrente. La huella firme que deja el maltrato institucional, la huella profunda de la sinvergonzonería política, la huella de la resistencia, y sobre todo la huella del sufrimiento y del malestar de un montón de niños y niñas que, de nuevo, son instrumentalizados por intereses ajenos aumentando sus currículums de desamparo y violencia. Los veranos de campo y playa, cuando se supone que la opinión pública está con la atención puesta en cosas frívolas e intrascendentes, son aprovechados por el poder para acometer acciones de dudosa legalidad con el afán de que el descanso estival y el frenesí del disfrute puedan modular la indignación y ayudar a pasar página. Más este año, que después de lo que llevamos pueda par

Comienzo...


No sé muy bien esto que hoy empieza el recorrido que tendrá... No sé muy bien si esto de ensanchar el momento profundizando en la incomunicación que supone hablar al todo y a la nada que hay en internet será más o menos terapéutico, o más o menos enajenante... Lo bueno es que empiezo sin pretensiones y también con ganas de compartir ideas y situaciones que cobran sentido en la medida que son colectivizadas... Me pruebo, a ver.

Gracias por leer y compartir.

Paco Herrero Azorín. Febrero de 2020.

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