La crisis de los 13 y el entusiasmo

    El otro día me sorprendía un artículo bastante viral que analizaba la pérdida de entusiasmo que se percibe en la escuela hacia el comienzo de la secundaria. (“ La crisis de los 13 años: los alumnos pierden masivamente el entusiasmo por la escuela en la ESO ” EL PAÍS. 13.06.2021) El texto da algunas claves intrínsecas al sistema educativo, como que la crisis tiene una causa en las deficiencias en lectoescritura de los niños y niñas en 3 y 4 de primaria, herramienta que carecen y que luego precisan para el disfrute y avance académico, o que los desatinos de la escolarización se van acumulando, y ya a los 13 años son losa, o la desconexión de la realidad educativa con la vida real del alumnado, de sus intereses y de sus situaciones socioeconómicas. La lectura del artículo me llevó a la conclusión de que toda ocasión es buena para repensar el sistema educativo, pero que ¡cuánto difícil es trascenderlo! Lo que más llama la atención es el uso reiterativo de la palabra entusiasmo.

Comienzo...


No sé muy bien esto que hoy empieza el recorrido que tendrá... No sé muy bien si esto de ensanchar el momento profundizando en la incomunicación que supone hablar al todo y a la nada que hay en internet será más o menos terapéutico, o más o menos enajenante... Lo bueno es que empiezo sin pretensiones y también con ganas de compartir ideas y situaciones que cobran sentido en la medida que son colectivizadas... Me pruebo, a ver.

Gracias por leer y compartir.

Paco Herrero Azorín. Febrero de 2020.

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